Una mision cotidiana
Los tripulantes se encontraron en el punto indicado. Ya habian pactado la hora y el lugar en la mision anterior, aunque casi siempre era el mismo. Ambos personajes subieron a bordo de la nave, unas pequeñas escaleras y llegarian a sus puestos. El viejo, y por lo tanto de mayor experiencia era el capitan, estaba encargado de conducir el vehiculo, no era tan facil, habia unos mandos especiales diseñados para este tipo especifico de naves. Primero, coloco en el frente el numero y mision de la expedicion, esto lo identificaba de tripulaciones similares. Luego se acomodo en su silla, y se dispuso a arrancar. El mas joven, se sento en su propia silla, alejado del viejo, y mirando hacia otro lado, para tener una mejor perspectiva, esta silla estaba puesta en un punto estrategico. Saco las herramientas que mas tarde iba a utilizar, entre estas se encontraba un extraño cilindro con papel dentro, algo realmente extraño.
Pero estos dos no eran todos los tripulantes, habian muchos mas, solo que todavia no estaban. Tenian que hacer un recorrido previamente indicado, y ya memorizado por su capitan, para asi poder recoger al resto de los exploradores, que se encontrarian en puntos especificos. El viejo, el conductor, reconoceria estos puntos, ya que estarian marcados en el recorrido por unas extrañas estructuras de chapa. Ademas, y por las dudas, para evitar que se una gente inapropiada, los aventureros haran una extraña seña ya acordada entre ellos, para que el capitan pare la nave y ellos poder entrar.
Estaba todo pronto, el guarda puso la cumbia y el bondi arranco.
4 comentarios:
le faltan ciertas cosas, pero esta bueno, mucho borges ahi :D
jajaja muy bueno, la rompio con el "el guarda puso la cumbia y el bondi arranco"xD
El guarda del ómnibus que me tomo yo escucha la tabaré...149 a eso de las 19 hs. Supongo que tengo suerte...
asique el wallace ahora es literato y lee a Borges.
Wallace sos peor que Sanchez Padilla.
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